LOS SIETE DEMONIOS DE HAITI
¡Haití duele! Nunca habíamos visto un desastre natural tan próximo y tan espeluznante como el terremoto del pasado martes 12 de enero. Nunca antes un país latinoamericano, para colmo el más empobrecido, había sufrido una tragedia tan mortífera.
No queremos repetir noticias que ya conocidas. Lo que sí nos parece oportuno es recordar un poco la historia haitiana que explica la magnitud de lo ocurrido. Porque el dolor de Haití comenzó antes, mucho antes del terremoto, cuando llegaron los primeros demonios.
EL PREDICADOR EVANGELISTA PAT ROBERTSON, LIDER DEL CLUB DE LOS 700, HA DECLARADO QUE EL TERREMOTO QUE ARRASÓ A HAITI Y EN EL QUE SE CALCULAN CIENTOS DE MILE DE MUERTOS Y MILLONES DE DAMNIFICADOS, ES CULPA DE LOS MISMOS HAITIANOS PORQUE TIENEN HECHO UN PACTO CON EL DIABLO.
" Ellos se lo buscaron por meterse con los demonios".
Tiene razón Pat Robertson. En la historia de Haití ha habido muchos demonios…
pero no los que el predicador gringo imagina.
EL PRIMER DEMONIO SE LLAMÓ... ESPAÑA.
A fines del siglo 15, los españoles invadieron América.
Los indígenas taínos que poblaban la isla llamada Ayití eran pacíficos.
Cristóbal Colón y sus marineros, hambrientos de oro, fueron responsables de las primeras matanzas.
La viruela y la sífilis, la espada y los trabajos forzados arrasaron la población de esta pequeña isla del Caribe.
A la llegada de los españoles, Haití contaba con una población de 500 mil indígenas.
Veinte años más tarde, apenas quedaban 30 mil, esclavizados en los lavaderos de oro.
50 años más tarde, no quedaba un solo taíno vivo para contar el horror de aquellos demonios blancos.
EL SEGUNDO DEMONIO SE LLAMÓ... FRANCIA.
A finales del siglo 17, los franceses expulsaron a los españoles de la mitad occidental de la isla. Y se apropiaron de Haití.
Cap-Français, la primera capital del país, fue el puerto de llegada de los barcos negreros provenientes de África.
Los esclavos y esclavas tenían un promedio de vida útil de cinco años (!) en las plantaciones de azúcar. Morían por miles y eran remplazados por otros.
La Francia de la libertad y la igualdad, aceptaba sin asco la más terrible esclavitud en Haití, la rica colonia de ultramar que abastecía de azúcar las mesas europeas.
Montesquieu y los "librepensadores" franceses consideraban que los esclavos eran simples animales a su servicio.
Esas bestias negras no tienen alma.
Pero los esclavos se organizaron contra la tiranía francesa. Toussaint Louverture encabezó la rebelión. Su ejército de desarrapados venció al ejército de Napoleón Bonaparte. En 1804, haitianos y haitianas proclamaron la primera independencia de América Latina.
Haití fue el primer país donde se abolió la esclavitud.
NO FUE INGLATERRA NI ESTADOS UNIDOS, COMO DICEN LOS LIBROS, SINO HAITÍ, EL PRIMER PAÍS DEL MUNDO DONDE SE PROCLAMÓ LA LIBERTAD DE TODO SER HUMANO.
La bandera de los negros y las negras libres se alzó sobre las ruinas.
La tierra haitiana, devastada por el monocultivo del azúcar, deforestada por la explotación de la caoba, arrasada por la guerra, había perdido la tercera parte de su población en los campos de batalla.
El demonio llamado Francia nunca perdonó la humillación ni la pérdida de su colonia más rica y mejor explotada.
EL TERCER DEMONIO SE LLAMÓ... EUROPA.
Después de la derrota, Francia bloqueó la isla y ningún país reconoció la independencia de Haití.
Las potencias europeas no admitían la existencia de una nación gobernada por antiguos esclavos porque... la libertad de Haití cuestionaba y amenazaba sus propios sistemas esclavistas.
A pesar de la soledad internacional, Haití comenzó a gobernarse.
Alexandre Pétion presidió la naciente república y distribuyó tierras entre los antiguos esclavos.
Pero Europa, la Europa blanca y cristiana, apoyó a Francia en su reclamo de una gigantesca indemnización que la nueva y pequeña república de Haití tendría la obligación de pagar por "daños de guerra".
Por el delito de ser libres.(!)
Francia exigió 150 millones de francos oro, equivalente a 21 mil 700 millones de dólares actuales.
Haití, estrangulada y abandonada por todos, cayó en manos de gobernantes cómplices de Europa, que destinaban los poquísimos recursos del país para pagar "la deuda francesa".
EL CUARTO DEMONIO DE LLAMÓ... ESTADOS UNIDOS.
Los banqueros norteamericanos prestaron dinero a Haití para hacer ferrocarriles y plantaciones de banano. Los préstamos, que los intereses de usura iban multiplicando, resultaron impagables por una república aislada y empobrecida. En 1915, el presidente norteamericano Woodrow Wilson envió marines a Haití para tomar control del país. La primera medida de los invasores fue ocupar la aduana y la oficina de recaudación de impuestos.
Liquidaron el Banco de la Nación, impusieron trabajos forzados a gran parte de la población y prohibieron la entrada de negros en hoteles y restaurantes. Con el pretexto de "proteger las reservas de oro de Haití" ... se las llevaron a las cajas fuertes de Nueva York. Después de 19 años de ocupación, los norteamericanos se retiraron de la isla habiendo cumplido su principal objetivo: cobrar las deudas del City Bank. Entonces, Robert Lansing, secretario de Estado norteamericano, justificó la larga y feroz ocupación militar explicando que la raza negra es incapaz de gobernarse a sí misma, ya que tiene … una tendencia inherente a la vida salvaje y una incapacidad física de civilización. La misión "civilizadora" de los marines concluyó en 1934. Atrás dejaron una temible guardia nacional, entrenada por ellos, para exterminar cualquier posible brote de rebeldía en Haití.
EL QUINTO DEMONIO SE LLAMÓ... FRANÇOIS DUVALIER.
En 1957, apoyado por el ejército de Estados Unidos, asumió la presidencia François Duvalier, un médico asesino que aterrorizó a la población haitiana, mezclando religión y política.
Inspirado por los camisas negras del fascismo italiano, Duvalier creó una milicia conocida como los "tonton macoute", responsable de 30 mil asesinatos e incontables atrocidades y torturas. François Duvalier se proclamó "presidente vitalicio". A su muerte, lo sucedió su hijo Jean Claude, tan canalla como el padre. En 1986, después de 30 años de una de las dictaduras más sanguinarias de América Latina, una insurrección popular sacó del poder a Jean Claude. Éste se exilió en Francia, cuyo "democrático" gobierno le brindó un asilo dorado a él y su familia. Ya sin la pesadilla de los Duvalier, se pudieron realizar, por primera vez, elecciones democráticas en Haití.
EL SEXTO DEMONIO SE LLAMÓ... EL VATICANO.
En 1991, Jean Bertrand Aristide, un sacerdote muy popular, surgido de las comunidades de base, se candidateó y ganó la presidencia de Haití. El Papa Juan Pablo Segundo, enemigo acérrimo de la "Teología de la Liberación", se opuso desde el inicio al compromiso político de Aristide. Aristide, el cura revolucionario, duró pocos meses como presidente de Haití. El gobierno norteamericano, que tampoco simpatizaba con las tímidas reformas sociales de Aristide, ayudó a derribarlo. Entrenado en la Escuela de las Américas, el general Raúl Cedras dio el golpe de estado. Las calles de Puerto Príncipe se llenaron de cadáveres. Cómplice del golpe, el Vaticano reconoció de inmediato el gobierno del nuevo dictador. Las tropas norteamericanas se llevaron a Aristide, lo sometieron a un "tratamiento" para que abandonara sus ideas "extremistas" y, una vez reciclado, lo devolvieron a la presidencia haitiana. Para borrar las huellas de la participación norteamericana y vaticana en la carnicería del general Cedras, los marines se llevaron 160 mil páginas de los archivos secretos de Haití.
EL SEPTIMO DEMONIO SE LLAMÓ... FONDO MONETARIO INTERNACIONAL (F.M.I).
En 1996, René Préval fue elegido presidente de Haití. En realidad, no presidía nada porque desde los tiempos de Duvalier eran el Fondo Monetario y el Banco Mundial quienes controlaban la economía haitiana. De las pocas cosas que producía Haití era el arroz, alimento básico de la población. El Fondo Monetario, siguiendo las recetas neoliberales, obligó a Haití a abrirse al "libre mercado" eliminando el apoyo a la producción nacional.
Haití obedeció sin rechistar las instrucciones de este organismo usurero.
Los campesinos cultivadores de arroz, que eran la mayoría, se convirtieron en mendigos o en balseros.
Actualmente, Haití compra todo el arroz de Estados Unidos.
Un arroz . . . ¡ transgénico!.
- Haití acaba de sufrir un terremoto de más de 7 grados, la peor catástrofe natural de su historia.
Cientos de miles de muertos, millones de damnificados,
Puerto Príncipe en ruinas, como si hubiera sido bombardeada.
Sí, tenía razón el predicador Pat Robertson cuando habló de demonios que causan terremotos.
Sólo se equivocó en el rostro de esos demonios.
Porque el terremoto de Haití no comenzó el pasado 12 de enero, sino hace más de 500 años.
Haití, la primera nación libre y sin esclavos de América, convertida hoy en el país más pobre del hemisferio occidental.
Pobre no. Empobrecido. El país más saqueado por los demonios blancos.
saludos cordiales--- -------- Mad Pocho Ribeyro
Contadores de visitasDiez años descifrando las claves del periodismo digital 'El Cuarto Bit', la columna de Eva Domínguez en La Vanguardia.es sobre Comunicación y Nuevas Tecnologías, cumple 10 años 6 votos 8 comentarios Disminuir fuenteAumentar fuente ImprimirE-mail Juan Manuel García | Barcelona | 13/02/2010 | Actualizada a las 00:04h | Internet y Tecnología Hace apenas diez años, el consejo que los profesores y profesionales del oficio daban al aspirante a periodista -y aun al periodista recién licenciado, o en fase de aprendiz- era casi invariablemente: "Lee mucho, consulta todos los diarios y no dejes de escribir". MÁS INFORMACIÓN * 115 bits en una década de 'El Cuarto Bit' * Blog: El Cuarto Bit * Blog: The Fourth Bit * Por entonces, Eva Domínguez bautizaba su espacio sobre comunicación y nuevas tecnologías en La Vanguardia.es como 'El Cuarto Bit'. Un título nada baladí, puesto que llevaba implícito un mensaje profético: en la era de las nuevas tecnologías, el bit es la cuarta esfera de poder, la misma facultad que se le atribuyó a la prensa durante la Revolución francesa por su capacidad de influir en la sociedad. Una década después, se lee poco y se venden menos diarios, pero escribir está al alcance de cualquiera que se lo proponga. La tecnología nos ha dado el espacio, los recursos y las herramientas necesarias para publicar. Por eso, la recomendación que Eva ofrece a sus alumnos de periodismo digital es: "Crea tu propio medio". "En Internet, la única barrera es el talento". Pero por sí sólo no es suficiente. La criba para obtener el éxito con un producto informativo digital depende de otros factores: la curiosidad, siempre esencial; la creatividad, necesaria para innovar en nuestros relatos; la experimentación de nuevas formas narrativas, más allá del anquilosamiento en la pirámide invertida. Los primeros diez años de 'El Cuarto Bit' son una muestra cronológica de cómo el nuevo medio -Internet- ha modificado el rol del periodista del siglo XXI. A principios del milenio, cuando el cambio aún no se antojaba ni mucho menos irreversible, en el 'El Cuarto Bit' ya se hablaba de sindicación (junio de 2000), de la necesidad de cambiar las estructuras empresariales en la era digital ('Vender noticias, no diarios', junio del 2000), de la interactividad como forma de atraer la atención del lector en Internet ('Nuevos medios, viejas ideas', diciembre de 2000 o 'Radiografía interactiva', en julio de 2003) y de la convergencia de medios como vía de salida de la primera crisis 'puntocom' ('Inercia, sinergia y nuevas tendencias', febrero de 2001). Hoy en día, muchos de estos retos aún no están resueltos. La necesidad de investigar "A mí me apasiona el periodismo en tanto que método de aprendizaje". La investigación, la búsqueda de nuevos formatos de construcción del relato informativo y la necesidad de difundir sus descubrimientos son el germen de 'El Cuarto Bit'. Es el mismo impulso que llevó a su autora a Nueva York en verano de 1997 para cursar un Máster en Nuevas Tecnologías (el Interactive Telecommunications Program) durante "los dos años más trascendentales" de su vida. De aquella experiencia, durante la cual arraigaron en su pensamiento gran parte de las ideas que ha expuesto durante los últimos diez años en 'El Cuarto Bit', surgió otro proyecto -más personal que profesional- que la define como comunicadora: 'Máster en Manhattan', un divertido, íntimo y revelador relato sobre sus andanzas por la Gran Manzana. Eva siempre ha escrito sobre lo que le interesa. Ella, que pontifica sin pretenderlo -en esta faceta recuerda a un entrenador de fútbol que nos queda muy cercano-, no ha ejercido nunca de 'gurú': no ha sentido la necesidad, o no ha tenido tiempo, de actualizar frenéticamente su página personal, recientemente renovada; ni se ha prodigado en las tribunas de los innumerables congresos en los que se debatía –y se debate- sobre el futuro del periodismo; y tampoco acude a reuniones con ministros para velar por los derechos de los internautas. El archivo de 'El Cuarto Bit' es su bloggiculum, un compendio sobre el presente y el futuro del periodismo que impresiona por su extraordinaria capacidad de prospección. Durante los primeros años del blog, la mayor parte de sus textos versaban sobre el futuro del periodismo, el nuevo rol del periodista, las estrategias que cabía implementar para afrontar los nuevos retos y, en suma, acerca de qué manera modificaba Internet las reglas del oficio y qué aptitudes -y actitudes- cabía adoptar para adecuarse al nuevo medio. En los últimos tiempos, se ha interesado más por su mayor inclinación profesional: la búsqueda de nuevas formas de construir el relato periodístico, la integración en el producto informativo de las características propias de Internet (la interactividad, la narración no lineal, la infografía animada, los recursos audiovisuales, la tecnología 3D, etc.) y la necesidad de transparentar el proceso comunicativo para dar cabida a la audiencia. La década de la marmota El conservadurismo de la industria de los medios ha tenido trágicas consecuencias para el oficio en estos últimos diez años. Sorprende comprobar cómo los retos no superados, los obstáculos toscamente burlados -mas no rebasados- las preguntas sin resolver y, en definitiva, las heridas mal curadas, se reabren una y otra vez: en marzo de 2001, nos preguntábamos si había llegado el momento de pasar el platillo para 'The New York Times', y hoy nos encontramos de nuevo en la misma tesitura; en abril de 2001, en plena carrera multimedia, se apuntaba a los contenidos audiovisuales (los vídeos online, la televisión interactiva de bolsillo a través del móvil, el multicasting, etc.) como flotador de la crisis, una situación -y una solución- que no difieren mucho de las actuales circunstancias; en octubre de 2001, al analizar la cobertura informativa de los atentados del 11-S por parte los medios digitales, echábamos en falta los gráficos interactivos, la colaboración entre redacciones (la de papel y la digital) y la integración de la audiencia en el proceso informativo, cuestiones, todas ellas, que si bien se han ido asumiendo en la industria durante estos años, aún no se han resuelto con eficacia; y si en febrero de 2002 apelábamos a actos de fe para defender al periodismo digital de las críticas por la presunta falta de credibilidad del medio, en febrero de 2010 en esas estamos: los profesionales online, capaces de publicar sesudos análisis del último artilugio de Apple sin haberlo manipulado más que unos minutos siguen en perpetuo estado de defensa ante la desconfianza de los tradicionalistas, incapaces a su vez -por falta de destreza o por omisión- de manejar un entorno que sí domina su audiencia. Y todos con miedo a perder la silla. El aprendizaje y la curiosidad, vocaciones sine qua non del periodista, han dirigido las ansias de investigación de 'El Cuarto Bit' hacia otros sectores más innovadores: la publicidad ('Anuncios que dan juego', enero de 2007), los videojuegos ('Segundas vidas digitales', agosto de 2006), la creación audiovisual ('Cuentos animados para las vacaciones', agosto de 2007 o 'El 'machinima' traspasa sus fronteras', febrero de 2008) y el arte contemporáneo ('Trabajos de exposición', abril de 2005 o 'Murales, mesas y suelos con tacto', septiembre de 2007) son campos que se han adaptado mejor al "cambio inevitable" y nos han enseñado el camino de la narración infinita. El periodista como mediador En un contexto en el que abundan los canales de expresión, la audiencia se deja oír y los profesionales de otros ámbitos asimilan el método periodístico para multiplicar su poder de divulgación. Cualquiera lo puede hacer (¡vivir de lo nuestro!), puesto que la tecnología ya está al alcance de casi todos. La única barrera es el talento, efectivamente. Cabe, en consecuencia, redefinir el rol del periodista: "Los medios han de servir para entender el mundo. Cuando la fuente de información es el propio lector, el papel del periodista ha de ser el de mediador. Nuestra función es ahora más importante que nunca". Son las nuevas reglas del juego periodístico (diciembre de 2003). Por primera vez en la historia, nuestra audiencia sabe tanto o más que nosotros. ¿Cómo canalizar su colaboración? ¿Sabemos qué les interesa? Es más, ¿sabemos ya quiénes son? ¿Hemos descubierto lo que piensa la 'audiencia intuida'? ('¿Quién hay ahí?', agosto de 2003). Ser el más rápido en publicar una noticia aún es importante, pero la inmediatez no fideliza a largo plazo. La gente busca algo distinto. Pero, ¿es rentable invertir en nuevos formatos para la elaboración de temas en profundidad? ('La larga cola multimedia', octubre de 2006). Afortunadamente para los lectores de La Vanguardia.es, Eva escogió un modesto rincón del diario digital en el que se inició como periodista especializada en Internet para exponer todas estas derivaciones del periodismo y compartir sus ideas al respecto. Si en estos tiempos de crisis, alguien cercano con vocación periodística reclama consejo, aquí va uno: "Léete las 115 columnas de Eva Domínguez en 'El Cuarto Bit'. No encontrarás un Master de periodismo digital más útil... ni más barato" http://www.lavanguardia.es/internet-y-tecnologia/noticias/20100213/53890219075/diez-anos-descifrando-las-claves-del-periodismo-digital-internet-la-vanguardia-the-new-york-times-gr.html
Haití, ahora o nunca Andrés Oppenheimer MIAMI.- Barack Obama y otros líderes mundiales reaccionaron rápidamente tras el terremoto que destruyó la capital de Haití y que puede haber causado 200.000 muertes. Pero, considerando la magnitud de la tragedia, lo que han ofrecido hasta el momento son migajas. La promesa inicial de 100 millones de dólares por parte de Obama, de 10 millones de dólares por parte de Gran Bretaña, de 4,3 millones de dólares de España y de un millón de dólares de China constituye un diminuto porcentaje del dinero necesario para reconstruir Haití. Hasta los 550 millones de dólares pedidos a la comunidad internacional por el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, pueden representar menos del 10% de lo que costará la reconstrucción. Para poner las cosas en perspectiva, cuando el huracán Mitch azotó América Central en 1998 y produjo 9000 muertes -una pequeña fracción de la cifra que se estima en Haití-, la comunidad internacional terminó desembolsando 6300 millones de dólares. ¿Será el mundo tan generoso con la pequeña Haití como lo fue con América Central? Obama, en un emotivo discurso en las primeras horas del desastre, le dijo al pueblo haitiano: "No los abandonaremos. No los olvidaremos". Pero entre los diplomáticos y expertos internacionales con los que hablé durante la semana noté una buena dosis de ansiedad. Muchos temen que, cuando la catástrofe deje de ser noticia, el mundo le dé la espalda a Haití, porque se trata de un país de poca importancia diplomática o estratégica. Consideremos el ejemplo del huracán Mitch. Cuando ocurrió ese desastre, Estados Unidos y otros grandes países donantes tenían un interés especial en ayudar a América Central, entre otras cosas porque acababan de invertir enormes cantidades de dinero y energía en los acuerdos de paz para reconstruir la región tras las guerras de Nicaragua y El Salvador. América Central había ocupado un lugar central en los últimos años de la Guerra Fría entre Estados Unidos y la ex Unión Soviética. Cuando el huracán Mitch azotó la región, el 21 de octubre de 1998, a Estados Unidos y otros países donantes les tomó menos de seis semanas reunirse en Washington y acordar su promesa de una ayuda de 6300 millones de dólares. Comparativamente, cuando cuatro tormentas tropicales sacudieron a Haití en 2008 y causaron daños estimados en 900 millones de dólares, a los donantes les llevó casi un año reunirse y contribuir con 353 millones de dólares. "Estoy preocupado", dice Mark Schneider, un ex funcionario de ayuda exterior del Departamento de Estado norteamericano que ahora es vicepresidente del Grupo de Crisis Internacionales. "Dada la magnitud del desastre, el tipo de respuesta inmediata y masiva que hemos visto durante la etapa de salvar vidas debe ser seguida por la inversión a largo plazo más grande que se haya hecho nunca en un solo país de este hemisferio", agregó. ¿Cuánto dinero hará falta? Dora Currea, directora para los países caribeños del Banco Interamericano de Desarrollo, me dijo: "Tendremos que hablar de algo comparable, si no superior, a lo que se gastó después del Mitch". Francis Ghesquiere, el principal especialista en control de desastres naturales del Banco Mundial, coincidió en que harán falta "miles de millones de dólares". Otro funcionario de alto rango de una institución financiera internacional me dijo que teme que el actual esfuerzo dure sólo un año. "Me temo que después la gente se olvidará. La tragedia de Haití es que no tiene el peso político para concentrar la atención mundial de una manera constante", dijo. Mi opinión: el momento para que Estados Unidos y el mundo adopten medidas concretas para garantizar que Haití no sea olvidado es ahora. Obama dio un buen paso al conceder estatus inmigratorio temporal a los más de 100.000 indocumentados haitianos que viven en Estados Unidos, lo que se traducirá en remesas a sus familiares en Haití. Pero serán necesarias medidas de largo plazo más ambiciosas. Haití necesita un Plan Marshall internacional. Y es preciso que ese fondo se constituya ya mismo, porque ustedes y yo sabemos que muy pronto, cuando la noticia de Haití desaparezca de los titulares y sea reemplazada por una nueva tragedia personal de alguna estrella de Hollywood o una nueva crisis internacional, nadie lo recordará. Es ahora o nunca. http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=1223590&origen=NLTitu--
Contadores de visitasLa cara emprendedora Mapuche Son algunos de los ejemplos de iniciativas de mapuches que han logrado capitalizar su cultura, generar negocios y dar a conocer parte de sus valores. Capacitar a gerentes, asesorías comerciales y respeto a su cosmovisión son algunos de los cambios en las políticas que ayudarían a que más comunidades puedan vencer sus dificultades. Loreto Gatica C. Son la etnia más importante en Chile, representan el 6% de los cerca de 17 millones de habitantes, aglutinados principalmente en la IX Región. Viven, la mayor parte de ellos, de lo que les entrega la tierra. Si bien lo usual es asociarlos a la agricultura de subsistencia, la realidad es que cada vez son más los que, solos o asociados, han creado microempresas que les permiten mejorar sus ingresos y repotenciar el sentido de comunidad, rompiendo el paradigma de la pobreza. Lograr un desarrollo económico apoyado en su identidad cultural es una de las claves. Es a lo que apuntan iniciativas como el recién lanzado programa de desarrollo territorial indígena, del Ministerio de Agricultura, a través de Indap, que durante seis años trabajará con comunidades, entregándoles asesoría técnica e inversiones productivas. La unión con la empresa privada, a través del encadenamiento productivo, también está detrás de las historias de éxito. A continuación algunos ejemplos de iniciativas de los "Hombres de la tierra" por preservar sus tradiciones y hacer de ellas una fuente de ingresos. Cous Cous de piñón, conocimiento ancestral Olor a piñón. De la salida del internado y la vuelta a su casa para las vacaciones de invierno, a los seis años, Joaquín Meliñir Huaiquillan -29 años- recuerda el olor a piñón. Caliente, hecho sopa, solo o en pan. En su casa en la comunidad mapuche Quinquen -a 40 km de Lonquimay, Malleco, IX Región- si faltaba leche se reemplazaba con muday, jugo de piñón natural. Para Meliñir el ngulliu o piñón araucano es un brote sagrado que, a pesar de sus múltiples usos, no comercializaban. Hasta que en 2002 la comunidad de Quinquen fue parte del proyecto Bosque Modelo Alto Malleco, que unió al sector público y privado -Conadi, Conaf, representantes del sector forestal y ganadero, entre otros- para administrar el bosque de forma sustentable, y Meliñir trabajó como asesor intercultural. "Aporté con el conocimiento ancestral de mi pueblo. La tradición era recolectar el piñón y venderlo. Nos pagaban poco y se perdía todo el potencial que tiene. Las recetas sobre cómo hacer harina de piñón y zanco, harina mezclada con quínoa y cilantro, se quedaban en las comunidades", cuenta Meliñir. Había que romper el molde. Pidió un préstamo y partió deshidratándolos para hacer harina y pelándolos en su casa con ayuda de sus padres y hermanos. Piñones en conserva, dulces y salados, se vendían a vecinos y conocidos. A través de un proyecto de encadenamiento FIA, su producto llegó a Santiago y se resolvió ponerle cous cous a la chucoca de piñón, el grano grueso que queda de la molienda. Con el fino se hace harina. Su producto se está convirtiendo en un ingrediente clave de la cocina con identidad de Guillermo Rodríguez, chef del Plaza San Francisco y presidente de Les Toques Blanches. Lo que le falta es infraestructura. El proceso del cous cous comienza en la casa sin luz de sus padres, que dejó para montar su empresa. "Estamos haciendo un convenio con Bienes Nacionales para abaratar costos. En la comunidad no tenemos luz eléctrica, no hay medios de comunicación y en el invierno la nieve hace difícil llegar", explica Joaquín Meliñir Y no es su único emprendimiento, además es artesano en "picoyo", el nudo de la Araucaria, alto en resina. "Tuve que salir de mi casa para salir adelante, pero eso no significa que haya dejado mi cultura de lado", explica Joaquín. Federación de cooperativas Ngen, gestión innovadora La primera vez que Beatriz Carinao vio a su mamá producir miel en su casa de Curarrehue quedó asombrada. "Lo que se hacía era pillar las colmenas en el bosque, nadie pensaba que podía tener cajones en la casa", cuenta la dirigenta de 30 años, hoy presidenta de la Federación de Cooperativas Ngen. Tampoco creían que, con los fríos de la zona, pudieran crecer tomates, pepinos o ají. Hasta que con ayuda del Padre Ñaqui, el párroco que llegó en los 90 a Curarrehue, su mamá comenzó a agruparse con otras mujeres en talleres laborales y para construir invernaderos. Actualmente, la Federación de Cooperativas Ngen agrupa a más de 200, la mayoría mapuches y acaba de recibir el premio Productor Rural Innovador de la Junta Interamericana de Agricultura (JIA), asociación integrada por 34 Estados de América y España. "Antes el papel que teníamos como mujeres era muy bajo, el hombre mandaba. Ahora pensamos distinto y contamos con el apoyo de la familia. El Padre Ñaqui decía que había que ayudar a las mujeres, porque la plata que ganan es para la casa; los hombres se la gastan en otras cosas. Pensar en tener hortalizas era imposible. Estamos a 40 kilómetros de Curarrehue, nada llega. Hoy las tenemos y de muy buena calidad. Al proyecto de las hortalizas siguió el de ovinos, de ellas obtenemos el abono y trabajamos la lana", cuenta Beatriz. Lo que la destaca en Ngen es su modelo de gestión. Está asociada a una federación de cooperativas; una de consumo, que es la encargada de vender lo que producen, otra que compra en Temuco al por mayor los productos que salen más caros y se los vende a ellas mismas. "Trabajamos con una cooperativa de transporte que nos trae la mercadería de Temuco, otra de madera. Aprendimos a asociarnos, así es más fácil obtener los recursos", explica Beatriz. El último proyecto que tienen es el piñón. Ya hay socias que se están capacitando para aprender a comercializar las recetas tradicionales y sumar preparaciones. Aunque el proceso no ha sido fácil, hay comunidades que viven a 90 minutos en bus de Curarrehue. "Lo que nos motiva son los resultados. Nos encantaría sumar a todas las mujeres que quieran participar, pero no contamos con los recursos necesarios para hacerlo y hay muchas que se quedan fuera. Ser dirigenta no se paga y el trabajo es mucho, pero ver los logros motiva a seguir", dice Beatriz. Cooperativa Campesina Boroa, asociación para exportar Actualmente son 12 socios."Nos quedamos los mejores, cada uno de los socios es el mejor agricultor de su comunidad. El resto se fue descolgando solo. En el mundo agrícola, especialmente en el indígena, hay mucho individualismo y desconfianza, cuesta creer en el vecino", cuenta Osvaldo Burgos, presidente de la Cooperativa Campesina Boroa. La cooperativa abarca 1.000 hectáreas en Nueva Imperial, de las que se producen alrededor de 600 ha de lupino que envían a Medio Oriente, Portugal, España y Dinamarca. Para poder exportar se asociaron con un privado. "Tenemos un producto de excelente calidad, somos los únicos que tenemos una variedad amarga, la Boroa-Inia, fruto de un proyecto con Inia e Indap. Producíamos harto, pero no sabíamos cómo exportar. Para hacerlo nos unimos con una persona que llevaba más de 10 años exportando lo que él producía, porque no compraba a terceros. Y resultó. Si no, nos habría pasado como a la mayoría que tiene una buena idea, pero no sabe desarrollarla", cuenta Burgos. No es su primera experiencia de asociación. Fue gracias a un compromiso de alianza de tres años con otra empresa privada que en 2008 compraron la maquinaria para producir. "Hay muchos campos que quedaron abandonados y los socios han tomado medierías, arriendos, porque el patrimonio de la cooperativa no va más allá de 4 hectáreas por agricultor, pero hoy cada agricultor siembra 40 ha. Necesitábamos la maquinaria, pero nos costó alrededor de 3 años convencer a Indap. Nos comprometimos con el 50% del valor con el Estado, el resto lo pusimos entre los socios y la empresa privada con quien teníamos un encadenamiento productivo", explica Burgos. Las confianzas se las han ganado a pulso. Cinco años atrás una mala administración de la cooperativa los dejó con $ 15 millones de deudas y sin patrimonio. Las deudas ya están saldadas. "Uno de los problemas que tenemos como cooperativa indígena es que no hay capacitación para la gerencia: uno asume el compromiso y le echa para adelante. Pero tampoco tenemos financiamiento. Hay que costear las idas a las reuniones. Uno muchas veces deja su campo botado y eso genera un desgaste enorme. Falta un ítem, una institución, que lo respalde a uno como dirigente, porque no hay nadie que controle, además, en qué se está gastando la plata que se entrega", explica Osvaldo Burgos. Apilawen, Cosmética natural mapuche Desde chica María Ñancucheo Huaiquilaf, recolectaba hierbas en la comunidad Cacique Domingo Huaiquilaf, la de su tatarabuelo. De paso escuchaba las recetas de los antiguos, los secretos y beneficios que había en cada una. Quedaron las recetas, pero no las hierbas. "Antes había mucha medicina, pero con las forestales fueron quedando cada vez menos, porque plantan y luego cortan los árboles y todo lo que hay alrededor", cuenta María Ñancucheo. Entonces decidió saber más de las plantas que recolectaba y aceptó la invitación a un curso de medicina natural de la Municipalidad de Imperial. "Las sacábamos chiquititas y las plantábamos en nuestro terreno", cuenta. Con ayuda de Indap se dio cuenta de que podía capitalizar lo aprendido, mejor aún, expandir el conocimiento de su pueblo, de manera de generar conciencia del capital invaluable que se estaba perdiendo. Apilawen es la empresa de miel, jabones y cremas que formó junto a 34 socias para extender parte de su medicina. "De las 34 hoy quedan 14. Este es nuestro tercer año y recién tuvimos la resolución para poder vender. La gente piensa que la plata va a llegar al tiro y no es así, se requiere mucho trabajo. No hay que ser dejada, hay que esforzarse", explica María. Paciencia, mucha paciencia, resulta vital para el proceso. Los jabones y cremas se obtienen de 12 hierbas que ellas mismas se encargan de recolectar, se necesitan 100 kilos de hierba por ejemplo para obtener 750 cc de extracto, con lo que se pueden hacer menos de 80 jabones. "Las recolectamos con cuidado, para no dañar la planta. En mi comunidad la mayoría somos familia, y están orgullosos de lo que estamos haciendo", explica María. Y reconoce que tuvieron suerte, porque a pesar de que existen recursos para ayudar a este tipo de proyectos, muchos quedan en el camino por desconocimiento. "Apilawen funcionó porque fuimos bien asesoradas, contamos con la municipalidad que nos ayudó a buscar los recursos y encontrar un químico que con nuestro conocimiento elaborara las recetas. No a todos les pasa lo mismo, a veces uno da las recetas y los químicos se las quedan, los engañan o no se sabe comercializar, hay que saberse asesorar", explica María Ñancucheo. Jorge Linares Huaiquimir, berries a Estados Unidos y Europa Jorge no tiene campo. La hectárea de frambuesa que produce y la que está esperando que crezca en la comunidad Antonio Lipian se las arrienda a su papá. Su familia tampoco se relaciona con los berries, pero se asoció a ocho productores que estaban en las mismas que él y comenzó a capacitarse. A través del proyecto de encadenamientos de Indap vende su producción a empresas exportadoras que llevan sus frambuesas a Estados Unidos y Europa. "Lo fundamental no es la tierra, es capacitarse y tener ganas de salir adelante, no hay que quedarse quieto", dice Jorge Linares Huaiquimir Lo suyo es ser proactivo y ver qué cultivos pueden funcionar mejor en el tiempo. "Para los cereales se necesita mucho terreno. Para salir adelante hay que ir viendo cuáles son las debilidades de uno y capacitarse, no se sale adelante con violencia, por supuesto que se necesitan tierras, pero primero hay que capacitarse, esa es la clave y para eso se necesitan más recursos. La violencia es para hacer noticia. Hay que decirle al Estado que capacite antes de dar terreno para que podamos mejorar nuestra calidad", explica Jorge Linares Huaiquimir. Desarrollo económico con identidadPuede sonar ilógico tomando en cuenta que es uno de los pocos, por no decir el único, producto mapuche conocido internacionalmente; pero para Juan Sepúlveda Alcamán, encargado de la unidad de desarrollo económico local de la municipalidad de Traiguén, el merquén es un ejemplo de fracaso. "Analizamos las producciones más exitosas del merquén y nos dimos cuenta que en su elaboración quedan muy pocos rastros de tradición; la base cultural se rompió con la presión hacia la comercialización", enfatiza Sepúlveda. Lo mismo pasó con algunos casos de rescate de la gallina mapuche o gallina de los huevos azules. "La raza estaba desapareciendo, por la orientación a razas de alto rendimiento. Con ello desaparecen también los pequeños campesinos que trabajan sus razas tradicionales productoras de carne y huevos", explica Rita Moya directora de Cet-Sur, la Corporación Centro de Educación y Tecnología para el desarrollo del Sur, que junto con FIA e Indap realiza el rescate. Sin embargo, en el proceso se tendió a cambiar el modo en que producían las comunidades mapuches, con lo que bajó la calidad del producto y ya no resultó rentable. "Tradicionalmente las gallinas son alimentadas con hierbas medicinales, sin ningún producto transgénico, antibiótico o antiparasitario, por lo cual los consumidores están dispuestos a pagar más. En casos en que las comunidades han sido intervenidas tecnológicamente hay una tendencia al fracaso, porque para que produzcan más se les cambia la alimentación y otros patrones haciéndolas dependientes de la compra de insumos y perdiendo la calidad del producto", dice Rita Moya. Esto se estaría corrigiendo. "No todas las comunidades mapuches son iguales, por lo que hay que ir adaptándose. Es lo que estamos haciendo", explica Hernán Rojas, director nacional de Indap. La base del éxito para los mapuches no está sólo en el beneficio económico; el error que cometen los instrumentos de las instituciones públicas es que tienden a disociar identidad, cultura y beneficio económico; no se respeta la cosmovisión mapuche. "Küme mogen es el equilibrio que debe existir entre una persona y el colectivo, Ixofilmogen es la diversidad. A través de esos conceptos nosotros entendemos que todo está integrado. Lo económico y productivo tiene una base cultural. Para desarrollar estrategias económicas productivas, necesariamente tienen que basarse en estos principios, sino tenemos agricultores con apellido mapuche, pero sin integración", señala Sepúlveda Alcamán. Es lo que se intenta hacer con la quínoa, Kiwua mapuche, o Dawe (curar las heridas internas en mapudungun). Por años las mujeres salvaron las semillas en el pidil, la empalizada de coligüe puesta arriba del fogón de la casa, para que los españoles no terminaran con ellas. Actualmente lo hacen para salvarla de contaminaciones. La corporación Kom Kelluhayin y Ñankucheo con FIA, estableció un protocolo para su comercialización respetando la forma de producción mapuche. Además, la municipalidad de Traiguén trabaja en crear una unidad de desarrollo rural indígena. "Las instituciones están generando experiencias para lograr un desarrollo económico con identidad. El Convenio 169 sobre pueblos indígenas acordado con la OIT especifica que es un derecho conservar su cultura", dice Juan Sepúlveda. Loreto Gatica C..
Contadores de visitasESPECIAL. GRUPOS ECONÓMICOS El banquero de los supermercados El Grupo Interbank reúne a un aproximado de 30 empresas en diversos sectores, de las cuales les presentamos las más destacables. Por: Luis Felipe Gamarra En breve se inaugurará el Real Plaza Centro Cívico, que reunirá a tres empresas peruanas que compiten sin temor en sectores dominados por firmas extranjeras: Plaza Vea, Oeschle y Cine Planet. El proyecto lo diseñó Urbi Propiedades, inmobiliaria que ha desarrollado proyectos comerciales en Lima y provincias, como los Real Plaza de Chiclayo, Huancayo y Trujillo. ¿Sabía acaso que estas empresas, de capitales locales, forman parte del mismo grupo económico? Estas marcas, junto con Interbank, Vivanda, Casa Andina, Peruplast, entre otras, forman parte del holding IFH Perú, más conocido como Grupo Interbank, que encabeza Carlos Rodríguez—Pastor Persivale (CRP) desde el piso 19 de la Torre Interbank, ese edificio en forma de vela que es empujado por la brisa, que se inclina sobre la Vía Expresa. De raíz financiera, las empresas del grupo han experimentado un desarrollo comercial explosivo en los últimos años, tanto en Lima como en el interior. Sin embargo, a diferencia de otros grupos económicos, contradictoriamente a lo que se podría creer, CRP, si bien impulsa el desarrollo del holding, no ha sido un personaje determinante para la expansión de sus empresas. El crecimiento ha sido liderado por sus ejecutivos, que se dedican más a proponer nuevas inversiones que a simplemente administrar las empresas del holding. A diferencia de lo que sucede en otros conglomerados financieros, el apellido Rodríguez—Pastor no representa un valor agregado para escalar posiciones: CRP es el único integrante de la familia en el Grupo Interbank, título con el que incluso prefiere que se le identifique al grupo, antes que como grupo Rodríguez —Pastor. El holding ha logrado reunir a destacados MBA del Perú egresados de Warthon, Harvard, Stanford, Berkeley, Duke Columbia y Dartmouth (Tuck). Hasta dónde ha llegado la obsesión de CRP por jalar talentos, que las reuniones de los candidatos para MBA de Harvard, Stanford, Berkeley y Warthon se desarrollan en la Torre Interbank. CRP sigue tan de cerca el desempeño de cada uno de esos alumnos, que se dice que lleva un listado actualizado sobre los peruanos en el exterior, porque una vez que culminen sus estudios serán llamados para regresar al Perú y ocupar cargos en su empresa. La apuesta por la capacitación hizo que se creara la Universidad Corporativa Interbank (UCIK), en la que el 75% de los profesores son ejecutivos del grupo, una escuela de negocios exclusiva para sus empleados. Para CRP esa es la ventaja competitiva del holding: a diferencia de otras empresas familiares, no existe un techo para aspirar a reemplazar al capitán del barco. De los pocos grupos económicos que existen en el Perú, es quizá el único en el que se podría afirmar que el próximo ejecutivo que ocupará la dirección no se apellidará como su antecesor, porque no existe ningún familiar en carrera, como lo confirmaron altos gerentes de las empresas que, como todos los entrevistados para este perfil, solicitaron mantener sus nombres en reserva. El mismo CRP evitó declarar para este reportaje. EL EMPRESARIO ANÓNIMO ¿Por qué motivo CRP no da entrevistas? A decir de un ex director, él es enemigo de personalizar el crecimiento del grupo. Prefiere que sus ejecutivos hablen por él. Hasta qué punto llega su perfil bajo que, en una presentación, mientras sus gerentes llegaban en carros de lujo y trajes impecables, CRP lo hizo en un coche sencillo sin llamar la atención. “La seguridad casi no lo deja pasar. Entró y se sentó entre el público, como uno más. Sus ejecutivos eran las estrellas, él estaba al fondo”, recordó una fuente. Sin embargo, a pesar de que evita hablar en público, no es raro ver que en una inauguración de una sucursal del Interbank CRP se ponga detrás de una ventanilla, sin que nadie lo identifique, para atender al público. Esas características lo han convertido en un personaje que inspira mucho respeto entre sus ejecutivos. Pero, para algunos de los entrevistados, su talento como reclutador podría representar un problema a largo plazo, si el grupo no crece a la misma velocidad que la demanda de sus ejecutivos para ocupar cargos gerenciales. La competitividad por llegar a ser el próximo CEO del holding, entre 50 MBA capacitados para serlo, será bastante agresiva. Entre los que destacan, a decir de tres directores del grupo, están Jorge Flores (gerente de Interbank), Norberto Rossi (gerente de Supermercados Peruanos), Alejandro Ponce (director de Nexus), Rafael Dasso (gerente de Real Plaza), Juan Carlos Vallejos (gerente de Interseguros), José Rosas (gerente de finanzas), Miguel Uccelli (vicepresidente de tarjetas de crédito en Interbank), Andrés Muñoz (vicepresidente de banca comercial) y Juan Stoessel (gerente de Casa Andina). Algunos de ellos empezaron en Nexus Group, encargada de analizar proyectos de inversión, para muchos, una incubadora en la que se preparan a los cuadros gerenciales. Todos ellos, junto con otros más, han sido los artífices de que el grupo haya obtenido en el 2007 ingresos por US$1.097 millones, según Perú Report, ubicándose en el 5° lugar en el ránking de los conglomerados económicos del Perú. EL SOCIÓLOGO EMPRESARIAL CRP, elegido en el 2008 por la revista “América Economía” como uno de los 20 empresarios más influyentes de América Latina, estudió ciencias sociales en Berkeley, y más tarde obtuvo su MBA en Dartmouth. Para sus allegados, es básicamente un empresario peruano que posee un estilo más americano, práctico para tomar decisiones, para el cual la eficiencia está por encima de la amistad. Fruto de su formación en EE.UU., posee una interesante red de contactos que le permite analizar casos de éxito en empresas de EE.UU. y América Latina. Por ejemplo, para el desarrollo de la cadena Cineplanet, sus ejecutivos viajaron constantemente a México, donde el sector está bastante desarrollado. Incluso él, antes de revivir la marca Oeschle, viajó con regularidad a Chile para entrevistar a todos los actores del “retail”, en reuniones formales e informales, para analizar su modelo de crecimiento y así replicarlo en el país. Una de las aspiraciones del holding es desarrollar conglomerados comerciales como Falabella y Ripley, por lo que hace poco intentaron sin éxito adquirir Ace Home Center. Su fórmula de crecimiento consiste en combinar la rigurosidad ortodoxa del padre en las finanzas pero con una cultura más de comercio, basada en lo que él llama su círculo virtuoso: gente, servicio, éxito. “La mejor gente da el mejor servicio, garantizando el éxito. Si eres exitoso, todos van a trabajar contigo”, le han escuchado decir a CRP. Pendiente de que sus empresas obtengan premios como Creatividad Empresarial y Great Place To Work, a decir de varias fuentes, CRP cree que el Perú será un país de primer mundo en los próximos 20 años. Idealista o no, dirige el Grupo Interbank con la filosofía de aportar en ese gran salto al desarrollo. EL MODELO DE CRECIMIENTO Según los analistas, el modelo de crecimiento del holding Interbank obedece a que los directores del grupo supieron capitalizar los resultados de un matrimonio feliz entre la banca y el comercio. En 1994, Carlos Rodríguez—Pastor Mendoza (padre) compró el Interbank al Estado, después de haber fundado entidades como el Banco Interandino (que vendió más tarde al Grupo Santander) y AFP Horizonte, donde desarrollaría un acento financiero, inclinado a la banca corporativa. Tras su muerte, en agosto de 1995, su hijo lo reemplazó a los 36 años, como timonel del banco. Desde ese momento, poco a poco, acompañado por otros profesionales, modificó la lógica del grupo, complementando sus actividades con el comercio minorista, para a partir de allí expandirse a otros negocios. A diferencia de grupos mexicanos, chilenos y brasileños, que invirtieron primero en supermercados y después en bancos, el Grupo Interbank hizo exactamente lo contrario. Su filosofía va más allá de las palabras porque incluso es un tema que se ha impregnado en el banco hasta alterar la semántica financiera: todos los trabajadores del Interbank llaman a sus sucursales tiendas, como si se tratara de un supermercado. A pesar de que la marca Cineplanet tiene presencia en Chile a través de un socio estratégico, y que Peruplast exporta parte de su producción a la región, se podría afirmar que el 100% de sus inversiones se concentra en el Perú. EN PUNTOS Heredero de figuras públicas 1 Su abuelo, Carlos Rodríguez-Pastor, fue diputado y senador por Huancavelica y ministro de Educación. 2 Su padre, Carlos Rodríguez-Pastor Mendoza, fue ministro de Economía en el gobierno de Belaunde y diseñó el plan de reinserción financiera tras la salida de Alan García. 3 En cambio, CRP no habla en público. Fue invitado para ser ponente en el CADE 2009, a realizarse este mes, pero no aceptó. 4 Posee inversiones en el exterior, como en Royal Pharma AG, y otros fondos de inversión. http://elcomercio.pe/impresa/notas/banquero-supermercados/20091101/362851
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