lunes, 19 de julio de 2010

INABIF: Corre por los niños en abandono y discapacitados 7.3 k


Gran jornada de atletismo se realizará el 8 de agosto en Miraflores.

Porque un cuerpo sano no requiere solo una mente sana sino también un corazón solidario, el Programa Integral Nacional para el Bienestar Familiar (Inabif) viene ultimando los detalles para la Carrera  INABIF 7.3 K "Corre por los niños", un encuentro deportivo a beneficio de los niños con discapacidades severas albergados en el Centro de Atención Residencial (CAR) Matilde Pérez Palacio. Se desea construir una piscina terapeutica para los niños discapacitados.


jueves, 24 de junio de 2010

jueves, 10 de junio de 2010

PARADIGMA VISUAL DE LA DOMINACION DEL CAPITALISMO



Contadores de visitas






Presentamos la representación de la pirámide del capitalismo en el Perú.

En la cima de la pirámide aparecen las encopetadas clases gobernantes. Presidente, ministros, congresistas y jueces proclaman ante el pueblo: "Nosotros te gobernamos".

En el segundo nivel se encuentran, bien acomodados, cardenales, arzobispos, obispos y curas reaccionarios, que predican a todos los vientos: "Nosotros te engañamos".

El tercer nivel es el de los militares y las fuerzas de la represión, que recuerdan al pueblo una dolorosa verdad: "Nosotros te metemos bala".

En el cuarto nivel, banqueteándose bien y disfrutando amantes y concubinas, aparecen los grandes capitalistas foráneos y domésticos, los latifundistas, banqueros y plutócratas, que aceptan ante el pueblo: "Nosotros comemos gracias a tí".

Finalmente, en la base de la pirámide aparecen los trabajadores y los desempleados, que recuerdan a los explotadores ubicados en los niveles superiores dos cosas muy importantes. La primera es que "Nosotros trabajamos para todos ustedes"; la segunda, "Nosotros los alimentamos a todos ustedes".

Fuente: Industrial Workers of the World (IWW), Estados Unidos, The Pyramid of Capitalist System, 1911.

viernes, 23 de abril de 2010

Fwd: FW: : Los 7 Demonios blancos

 

 
 LOS SIETE DEMONIOS DE HAITI

¡Haití duele! Nunca habíamos visto un desastre natural tan próximo y tan espeluznante como el terremoto del pasado martes 12 de enero. Nunca antes un país latinoamericano, para colmo el más empobrecido, había sufrido una tragedia tan mortífera.


No queremos repetir noticias que ya conocidas. Lo que sí nos parece oportuno es recordar un poco la historia haitiana que explica la magnitud de lo ocurrido. Porque el dolor de Haití comenzó antes, mucho antes del terremoto, cuando llegaron los primeros demonios.
EL PREDICADOR EVANGELISTA PAT ROBERTSON, LIDER DEL CLUB DE LOS 700, HA DECLARADO QUE EL TERREMOTO QUE ARRASÓ A HAITI Y EN EL QUE SE CALCULAN CIENTOS DE MILE DE MUERTOS Y MILLONES DE DAMNIFICADOS, ES CULPA DE LOS MISMOS HAITIANOS PORQUE TIENEN HECHO UN PACTO CON EL DIABLO.
" Ellos se lo buscaron por meterse con los demonios".
Tiene razón Pat Robertson. En la historia de Haití ha habido muchos demonios…
pero no los que el predicador gringo imagina.

EL PRIMER DEMONIO SE LLAMÓ... ESPAÑA.
A fines del siglo 15, los españoles invadieron América.
Los indígenas taínos que poblaban la isla llamada Ayití eran pacíficos.
Cristóbal Colón y sus marineros, hambrientos de oro, fueron responsables de las primeras matanzas.
La viruela y la sífilis, la espada y los trabajos forzados arrasaron la población de esta pequeña isla del Caribe.
A la llegada de los españoles, Haití contaba con una población de 500 mil indígenas.
Veinte años más tarde, apenas quedaban 30 mil, esclavizados en los lavaderos de oro.
50 años más tarde, no quedaba un solo taíno vivo para contar el horror de aquellos demonios blancos.

EL SEGUNDO DEMONIO SE LLAMÓ... FRANCIA.
A finales del siglo 17, los franceses expulsaron a los españoles de la mitad occidental de la isla. Y se apropiaron de Haití.
Cap-Français, la primera capital del país, fue el puerto de llegada de los barcos negreros provenientes de África.
Los esclavos y esclavas tenían un promedio de vida útil de cinco años (!) en las plantaciones de azúcar. Morían por miles y eran remplazados por otros.
La Francia de la libertad y la igualdad, aceptaba sin asco la más terrible esclavitud en Haití, la rica colonia de ultramar que abastecía de azúcar las mesas europeas.
Montesquieu y los "librepensadores" franceses consideraban que los esclavos eran simples animales a su servicio.
Esas bestias negras no tienen alma.
Pero los esclavos se organizaron contra la tiranía francesa. Toussaint Louverture encabezó la rebelión. Su ejército de desarrapados venció al ejército de Napoleón Bonaparte.

En 1804, haitianos y haitianas proclamaron la primera independencia de América Latina.
Haití fue el primer país donde se abolió la esclavitud.


NO FUE INGLATERRA NI ESTADOS UNIDOS, COMO DICEN LOS LIBROS, SINO HAITÍ, EL PRIMER PAÍS DEL MUNDO DONDE SE PROCLAMÓ LA LIBERTAD DE TODO SER HUMANO.
La bandera de los negros y las negras libres se alzó sobre las ruinas.
La tierra haitiana, devastada por el monocultivo del azúcar, deforestada por la explotación de la caoba,
arrasada por la guerra, había perdido la tercera parte de su población en los campos de batalla.
El demonio llamado Francia nunca perdonó la humillación ni la pérdida de su colonia más rica y mejor explotada.
EL TERCER DEMONIO SE LLAMÓ... EUROPA.

Después de la derrota, Francia bloqueó la isla y ningún país reconoció la independencia de Haití.
Las potencias europeas no admitían la existencia de una nación gobernada por antiguos esclavos porque... la libertad de Haití cuestionaba y amenazaba sus propios sistemas esclavistas.
A pesar de la soledad internacional, Haití comenzó a gobernarse.
Alexandre Pétion presidió la naciente república y distribuyó tierras entre los antiguos esclavos.
Pero Europa, la Europa blanca y cristiana, apoyó a Francia en su reclamo de una gigantesca indemnización que la nueva y pequeña república de Haití tendría la obligación de pagar por "daños de guerra".

Por el delito de ser libres.(!)
Francia exigió 150 millones de francos oro, equivalente a 21 mil 700 millones de dólares actuales.
Haití, estrangulada y abandonada por todos, cayó en manos de gobernantes cómplices de Europa, que destinaban los poquísimos recursos del país para pagar "la deuda francesa".


EL CUARTO DEMONIO DE LLAMÓ... ESTADOS UNIDOS.

Los banqueros norteamericanos prestaron dinero a Haití para hacer ferrocarriles y plantaciones de banano.

Los préstamos, que los intereses de usura iban multiplicando, resultaron impagables por una república aislada y empobrecida.
En 1915, el presidente norteamericano Woodrow Wilson envió marines a Haití para tomar control del país.
La primera medida de los invasores fue ocupar la aduana y la oficina de recaudación de impuestos.

Liquidaron el Banco de la Nación, impusieron trabajos forzados a gran parte de la población y prohibieron la entrada de negros en hoteles y restaurantes.
Con el pretexto de "proteger las reservas de oro de Haití" ... se las llevaron a las cajas fuertes de Nueva York.
Después de 19 años de ocupación, los norteamericanos se retiraron de la isla habiendo cumplido su principal objetivo: cobrar las deudas del City Bank.
Entonces, Robert Lansing, secretario de Estado norteamericano, justificó la larga y feroz ocupación militar explicando que la raza negra es incapaz de gobernarse a sí misma, ya que tiene … una tendencia inherente a la vida salvaje y una incapacidad física de civilización.
La misión "civilizadora" de los marines concluyó en 1934.
Atrás dejaron una temible guardia nacional, entrenada por ellos, para exterminar cualquier posible brote de rebeldía en Haití.

EL QUINTO DEMONIO SE LLAMÓ... FRANÇOIS DUVALIER.
En 1957, apoyado por el ejército de Estados Unidos, asumió la presidencia François Duvalier, un médico asesino que aterrorizó a la población haitiana, mezclando religión y política.

Inspirado por los camisas negras del fascismo italiano, Duvalier creó una milicia conocida como los "tonton macoute", responsable de 30 mil asesinatos e incontables atrocidades y torturas.
François Duvalier se proclamó "presidente vitalicio". A su muerte, lo sucedió su hijo Jean Claude, tan canalla como el padre.
En 1986, después de 30 años de una de las dictaduras más sanguinarias de América Latina, una insurrección popular sacó del poder a Jean Claude.
Éste se exilió en Francia, cuyo "democrático" gobierno le brindó un asilo dorado a él y su familia.
Ya sin la pesadilla de los Duvalier, se pudieron realizar, por primera vez, elecciones democráticas en Haití.

EL SEXTO DEMONIO SE LLAMÓ... EL VATICANO.
En 1991, Jean Bertrand Aristide, un sacerdote muy popular, surgido de las comunidades de base, se candidateó y ganó la presidencia de Haití.
El Papa Juan Pablo Segundo, enemigo acérrimo de la "Teología de la Liberación", se opuso desde el inicio al compromiso político de Aristide.
Aristide, el cura revolucionario, duró pocos meses como presidente de Haití.
El gobierno norteamericano, que tampoco simpatizaba con las tímidas reformas sociales de Aristide, ayudó a derribarlo.
Entrenado en la Escuela de las Américas, el general Raúl Cedras dio el golpe de estado. Las calles de Puerto Príncipe se llenaron de cadáveres.
Cómplice del golpe, el Vaticano reconoció de inmediato el gobierno del nuevo dictador.
Las tropas norteamericanas se llevaron a Aristide, lo sometieron a un "tratamiento" para que abandonara sus ideas "extremistas" y, una vez reciclado, lo devolvieron a la presidencia haitiana.
Para borrar las huellas de la participación norteamericana y vaticana en la carnicería del general Cedras, los marines se llevaron 160 mil páginas de los archivos secretos de Haití.


EL SEPTIMO DEMONIO SE LLAMÓ... FONDO MONETARIO INTERNACIONAL (F.M.I).
En 1996, René Préval fue elegido presidente de Haití.
En realidad, no presidía nada porque desde los tiempos de Duvalier eran el Fondo Monetario y el Banco Mundial quienes controlaban la economía haitiana.
De las pocas cosas que producía Haití era el arroz, alimento básico de la población.
El Fondo Monetario, siguiendo las recetas neoliberales, obligó a Haití a abrirse al "libre mercado" eliminando el apoyo a la producción nacional.
Haití obedeció sin rechistar las instrucciones de este organismo usurero.
Los campesinos cultivadores de arroz, que eran la mayoría, se convirtieron en mendigos o en balseros.
Actualmente, Haití compra todo el arroz de Estados Unidos.
Un arroz . . . ¡ transgénico!.

- Haití acaba de sufrir un terremoto de más de 7 grados, la peor catástrofe natural de su historia.
Cientos de miles de muertos, millones de damnificados,
Puerto Príncipe en ruinas, como si hubiera sido bombardeada.
Sí, tenía razón el predicador Pat Robertson cuando habló de demonios que causan terremotos.
Sólo se equivocó en el rostro de esos demonios.
Porque el terremoto de Haití no comenzó el pasado 12 de enero, sino hace más de 500 años.
Haití, la primera nación libre y sin esclavos de América, convertida hoy en el país más pobre del hemisferio occidental.
Pobre no. Empobrecido. El país más saqueado por los demonios blancos.

saludos cordiales--- --------  Mad  Pocho  Ribeyro

sábado, 13 de febrero de 2010





Contadores de visitas


Diez años descifrando las claves del periodismo digital

'El Cuarto Bit', la columna de Eva Domínguez en La Vanguardia.es sobre Comunicación y Nuevas Tecnologías, cumple 10 años
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Juan Manuel García | Barcelona | 13/02/2010 | Actualizada a las 00:04h | Internet y Tecnología

Hace apenas diez años, el consejo que los profesores y profesionales del oficio daban al aspirante a periodista -y aun al periodista recién licenciado, o en fase de aprendiz- era casi invariablemente: "Lee mucho, consulta todos los diarios y no dejes de escribir".
MÁS INFORMACIÓN

* 115 bits en una década de 'El Cuarto Bit'
* Blog: El Cuarto Bit
* Blog: The Fourth Bit
*

Por entonces, Eva Domínguez bautizaba su espacio sobre comunicación y nuevas tecnologías en La Vanguardia.es como 'El Cuarto Bit'. Un título nada baladí, puesto que llevaba implícito un mensaje profético: en la era de las nuevas tecnologías, el bit es la cuarta esfera de poder, la misma facultad que se le atribuyó a la prensa durante la Revolución francesa por su capacidad de influir en la sociedad. Una década después, se lee poco y se venden menos diarios, pero escribir está al alcance de cualquiera que se lo proponga. La tecnología nos ha dado el espacio, los recursos y las herramientas necesarias para publicar. Por eso, la recomendación que Eva ofrece a sus alumnos de periodismo digital es: "Crea tu propio medio".

"En Internet, la única barrera es el talento". Pero por sí sólo no es suficiente. La criba para obtener el éxito con un producto informativo digital depende de otros factores: la curiosidad, siempre esencial; la creatividad, necesaria para innovar en nuestros relatos; la experimentación de nuevas formas narrativas, más allá del anquilosamiento en la pirámide invertida.

Los primeros diez años de 'El Cuarto Bit' son una muestra cronológica de cómo el nuevo medio -Internet- ha modificado el rol del periodista del siglo XXI. A principios del milenio, cuando el cambio aún no se antojaba ni mucho menos irreversible, en el 'El Cuarto Bit' ya se hablaba de sindicación (junio de 2000), de la necesidad de cambiar las estructuras empresariales en la era digital ('Vender noticias, no diarios', junio del 2000), de la interactividad como forma de atraer la atención del lector en Internet ('Nuevos medios, viejas ideas', diciembre de 2000 o 'Radiografía interactiva', en julio de 2003) y de la convergencia de medios como vía de salida de la primera crisis 'puntocom' ('Inercia, sinergia y nuevas tendencias', febrero de 2001). Hoy en día, muchos de estos retos aún no están resueltos.

La necesidad de investigar

"A mí me apasiona el periodismo en tanto que método de aprendizaje". La investigación, la búsqueda de nuevos formatos de construcción del relato informativo y la necesidad de difundir sus descubrimientos son el germen de 'El Cuarto Bit'. Es el mismo impulso que llevó a su autora a Nueva York en verano de 1997 para cursar un Máster en Nuevas Tecnologías (el Interactive Telecommunications Program) durante "los dos años más trascendentales" de su vida. De aquella experiencia, durante la cual arraigaron en su pensamiento gran parte de las ideas que ha expuesto durante los últimos diez años en 'El Cuarto Bit', surgió otro proyecto -más personal que profesional- que la define como comunicadora: 'Máster en Manhattan', un divertido, íntimo y revelador relato sobre sus andanzas por la Gran Manzana.

Eva siempre ha escrito sobre lo que le interesa. Ella, que pontifica sin pretenderlo -en esta faceta recuerda a un entrenador de fútbol que nos queda muy cercano-, no ha ejercido nunca de 'gurú': no ha sentido la necesidad, o no ha tenido tiempo, de actualizar frenéticamente su página personal, recientemente renovada; ni se ha prodigado en las tribunas de los innumerables congresos en los que se debatía –y se debate- sobre el futuro del periodismo; y tampoco acude a reuniones con ministros para velar por los derechos de los internautas. El archivo de 'El Cuarto Bit' es su bloggiculum, un compendio sobre el presente y el futuro del periodismo que impresiona por su extraordinaria capacidad de prospección.

Durante los primeros años del blog, la mayor parte de sus textos versaban sobre el futuro del periodismo, el nuevo rol del periodista, las estrategias que cabía implementar para afrontar los nuevos retos y, en suma, acerca de qué manera modificaba Internet las reglas del oficio y qué aptitudes -y actitudes- cabía adoptar para adecuarse al nuevo medio. En los últimos tiempos, se ha interesado más por su mayor inclinación profesional: la búsqueda de nuevas formas de construir el relato periodístico, la integración en el producto informativo de las características propias de Internet (la interactividad, la narración no lineal, la infografía animada, los recursos audiovisuales, la tecnología 3D, etc.) y la necesidad de transparentar el proceso comunicativo para dar cabida a la audiencia.

La década de la marmota

El conservadurismo de la industria de los medios ha tenido trágicas consecuencias para el oficio en estos últimos diez años. Sorprende comprobar cómo los retos no superados, los obstáculos toscamente burlados -mas no rebasados- las preguntas sin resolver y, en definitiva, las heridas mal curadas, se reabren una y otra vez: en marzo de 2001, nos preguntábamos si había llegado el momento de pasar el platillo para 'The New York Times', y hoy nos encontramos de nuevo en la misma tesitura; en abril de 2001, en plena carrera multimedia, se apuntaba a los contenidos audiovisuales (los vídeos online, la televisión interactiva de bolsillo a través del móvil, el multicasting, etc.) como flotador de la crisis, una situación -y una solución- que no difieren mucho de las actuales circunstancias; en octubre de 2001, al analizar la cobertura informativa de los atentados del 11-S por parte los medios digitales, echábamos en falta los gráficos interactivos, la colaboración entre redacciones (la de papel y la digital) y la integración de la audiencia en el proceso informativo, cuestiones, todas ellas, que si bien se han ido asumiendo en la industria durante estos años, aún no se han resuelto con eficacia; y si en febrero de 2002 apelábamos a actos de fe para defender al periodismo digital de las críticas por la presunta falta de credibilidad del medio, en febrero de 2010 en esas estamos: los profesionales online, capaces de publicar sesudos análisis del último artilugio de Apple sin haberlo manipulado más que unos minutos siguen en perpetuo estado de defensa ante la desconfianza de los tradicionalistas, incapaces a su vez -por falta de destreza o por omisión- de manejar un entorno que sí domina su audiencia. Y todos con miedo a perder la silla.

El aprendizaje y la curiosidad, vocaciones sine qua non del periodista, han dirigido las ansias de investigación de 'El Cuarto Bit' hacia otros sectores más innovadores: la publicidad ('Anuncios que dan juego', enero de 2007), los videojuegos ('Segundas vidas digitales', agosto de 2006), la creación audiovisual ('Cuentos animados para las vacaciones', agosto de 2007 o 'El 'machinima' traspasa sus fronteras', febrero de 2008) y el arte contemporáneo ('Trabajos de exposición', abril de 2005 o 'Murales, mesas y suelos con tacto', septiembre de 2007) son campos que se han adaptado mejor al "cambio inevitable" y nos han enseñado el camino de la narración infinita.

El periodista como mediador

En un contexto en el que abundan los canales de expresión, la audiencia se deja oír y los profesionales de otros ámbitos asimilan el método periodístico para multiplicar su poder de divulgación. Cualquiera lo puede hacer (¡vivir de lo nuestro!), puesto que la tecnología ya está al alcance de casi todos. La única barrera es el talento, efectivamente. Cabe, en consecuencia, redefinir el rol del periodista: "Los medios han de servir para entender el mundo. Cuando la fuente de información es el propio lector, el papel del periodista ha de ser el de mediador. Nuestra función es ahora más importante que nunca".

Son las nuevas reglas del juego periodístico (diciembre de 2003). Por primera vez en la historia, nuestra audiencia sabe tanto o más que nosotros. ¿Cómo canalizar su colaboración? ¿Sabemos qué les interesa? Es más, ¿sabemos ya quiénes son? ¿Hemos descubierto lo que piensa la 'audiencia intuida'? ('¿Quién hay ahí?', agosto de 2003). Ser el más rápido en publicar una noticia aún es importante, pero la inmediatez no fideliza a largo plazo. La gente busca algo distinto. Pero, ¿es rentable invertir en nuevos formatos para la elaboración de temas en profundidad? ('La larga cola multimedia', octubre de 2006).

Afortunadamente para los lectores de La Vanguardia.es, Eva escogió un modesto rincón del diario digital en el que se inició como periodista especializada en Internet para exponer todas estas derivaciones del periodismo y compartir sus ideas al respecto.

Si en estos tiempos de crisis, alguien cercano con vocación periodística reclama consejo, aquí va uno: "Léete las 115 columnas de Eva Domínguez en 'El Cuarto Bit'. No encontrarás un Master de periodismo digital más útil... ni más barato"

http://www.lavanguardia.es/internet-y-tecnologia/noticias/20100213/53890219075/diez-anos-descifrando-las-claves-del-periodismo-digital-internet-la-vanguardia-the-new-york-times-gr.html

martes, 19 de enero de 2010

Articulo: Haiti, ahora o nunca


Haití, ahora o nunca

Andrés Oppenheimer

MIAMI.- Barack Obama y otros líderes mundiales reaccionaron rápidamente tras el terremoto que destruyó la capital de Haití y que puede haber causado 200.000 muertes. Pero, considerando la magnitud de la tragedia, lo que han ofrecido hasta el momento son migajas.

La promesa inicial de 100 millones de dólares por parte de Obama, de 10 millones de dólares por parte de Gran Bretaña, de 4,3 millones de dólares de España y de un millón de dólares de China constituye un diminuto porcentaje del dinero necesario para reconstruir Haití.

Hasta los 550 millones de dólares pedidos a la comunidad internacional por el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, pueden representar menos del 10% de lo que costará la reconstrucción.

Para poner las cosas en perspectiva, cuando el huracán Mitch azotó América Central en 1998 y produjo 9000 muertes -una pequeña fracción de la cifra que se estima en Haití-, la comunidad internacional terminó desembolsando 6300 millones de dólares.

¿Será el mundo tan generoso con la pequeña Haití como lo fue con América Central? Obama, en un emotivo discurso en las primeras horas del desastre, le dijo al pueblo haitiano: "No los abandonaremos. No los olvidaremos".

Pero entre los diplomáticos y expertos internacionales con los que hablé durante la semana noté una buena dosis de ansiedad. Muchos temen que, cuando la catástrofe deje de ser noticia, el mundo le dé la espalda a Haití, porque se trata de un país de poca importancia diplomática o estratégica.

Consideremos el ejemplo del huracán Mitch. Cuando ocurrió ese desastre, Estados Unidos y otros grandes países donantes tenían un interés especial en ayudar a América Central, entre otras cosas porque acababan de invertir enormes cantidades de dinero y energía en los acuerdos de paz para reconstruir la región tras las guerras de Nicaragua y El Salvador.

América Central había ocupado un lugar central en los últimos años de la Guerra Fría entre Estados Unidos y la ex Unión Soviética.

Cuando el huracán Mitch azotó la región, el 21 de octubre de 1998, a Estados Unidos y otros países donantes les tomó menos de seis semanas reunirse en Washington y acordar su promesa de una ayuda de 6300 millones de dólares.

Comparativamente, cuando cuatro tormentas tropicales sacudieron a Haití en 2008 y causaron daños estimados en 900 millones de dólares, a los donantes les llevó casi un año reunirse y contribuir con 353 millones de dólares.

"Estoy preocupado", dice Mark Schneider, un ex funcionario de ayuda exterior del Departamento de Estado norteamericano que ahora es vicepresidente del Grupo de Crisis Internacionales.

"Dada la magnitud del desastre, el tipo de respuesta inmediata y masiva que hemos visto durante la etapa de salvar vidas debe ser seguida por la inversión a largo plazo más grande que se haya hecho nunca en un solo país de este hemisferio", agregó.

¿Cuánto dinero hará falta? Dora Currea, directora para los países caribeños del Banco Interamericano de Desarrollo, me dijo: "Tendremos que hablar de algo comparable, si no superior, a lo que se gastó después del Mitch".

Francis Ghesquiere, el principal especialista en control de desastres naturales del Banco Mundial, coincidió en que harán falta "miles de millones de dólares".

Otro funcionario de alto rango de una institución financiera internacional me dijo que teme que el actual esfuerzo dure sólo un año. "Me temo que después la gente se olvidará. La tragedia de Haití es que no tiene el peso político para concentrar la atención mundial de una manera constante", dijo.

Mi opinión: el momento para que Estados Unidos y el mundo adopten medidas concretas para garantizar que Haití no sea olvidado es ahora. Obama dio un buen paso al conceder estatus inmigratorio temporal a los más de 100.000 indocumentados haitianos que viven en Estados Unidos, lo que se traducirá en remesas a sus familiares en Haití.

Pero serán necesarias medidas de largo plazo más ambiciosas. Haití necesita un Plan Marshall internacional. Y es preciso que ese fondo se constituya ya mismo, porque ustedes y yo sabemos que muy pronto, cuando la noticia de Haití desaparezca de los titulares y sea reemplazada por una nueva tragedia personal de alguna estrella de Hollywood o una nueva crisis internacional, nadie lo recordará. Es ahora o nunca.

http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=1223590&origen=NLTitu
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